Lo mejor del coworking es que combina el espíritu de comunidad con la independencia personal. Puedes ocuparte de lo tuyo, y, al mismo tiempo, aprovechar las energías positivas de las personas del espacio para mejorar tu bienestar. No solo aumenta tu productividad en el espacio, también ayuda a elevar tu nivel de energía en esos días en los que, por alguna razón, cae sin parar.
De la mano del coworking, el DIY y la vuelta a los modelos de producción artesanal tradicionales ha surgido un nuevo movimiento: el cosewing. Espacios amplios y abiertos, con maquinaria especializada, mesas de corte y creatividad en todos sus rincones, donde aficionados y profesionales del diseño y la costura encuentran el sitio ideal para poner en marcha sus proyectos. El cosewing se basa en los mismos principios del coworking, apertura, flexibilidad, sinergias, conocimiento compartido y comunidad, y se está abriendo paso tanto en Europa como en Estados Unidos.
Por tercer año consecutivo, Deskmag lanza hoy la Encuesta Anual Mundial de Coworking, que estudia el movimiento coworking a nivel internacional. La encuesta, que ha sido realizada por coworkers, no coworkers, y gestores de espacio por igual, tiene como objetivo comprender distintas facetas del movimiento, a fin de apoyar y fomentar un crecimiento sostenible. El año pasado, Deskmag obtuvo los datos de más de 1.500 encuestados, convirtiéndose en el mayor estudio sobre coworking a nivel mundial.
Una de las quejas comunes de los coworkers, o de los posibles coworkers, es el nivel de ruido en el espacio de trabajo. El ruido, imaginamos, es negativo, y nos distraen de nuestras tareas. Pero según un reciente estudio de los efectos del ruido sobre la creatividad, este elemento de distracción no es necesariamente negativo.
En el pasado, las compañías corporativas resultaban atractivas porque ofrecían a sus empleados una sensación de seguridad. Sus trabajadores se incorporaban a la empresa con la esperanza de acabar consiguiendo ascensos dentro de la compañía, y finalmente, construir una relación de por vida con sus empleadores. Sin embargo, la mayoría de los jóvenes profesionales estarían de acuerdo en que incluso dos años es demasiado tiempo de permanencia en una empresa.
Un apetecible desayuno social marcó el comienzo del segundo día de Coworking Spain Conference, el sábado, en el mayor espacio de coworking de Madrid, utopic_US. Por la mañana, Rafa de Ramón, co-fundador de utopic_US, compartió su espacio colaborativo virtual, y Christoph Fahle, de Betahaus Berlín, nos habló sobre colaboración activa versus pasiva.
La creatividad es la clave y de eso, en Argentina, saben mucho. El coworking como movimiento colaborativo, flexible, adaptable se parece mucho a la cultura y la mentalidad del país, por lo que no debe extrañar que haya adquirido una fuerza y un desarrollo en constante crecimiento desde su llegada hace escasos años. Los espacios crecen y se expanden rápidamente, al igual que el movimiento y el número de coworkers.